...y a solas romperte a mordiscos el alma y los labios.
Lleva toda la noche lloviendo, veo los rayos, oigo los truenos y las tormentas me dan miedo. Pero en este momento no me importa, porque el único miedo que tengo es de perderte, no poder tenerte siempre.
Quiero vivir la vida, contigo. Juntos somos mejores que nadie. No se puede acabar, nos queremos demasiado y todavía tenemos que dar mucha guerra. Te lo prometo, pongo todo de mi parte.
¿Te acuerdas? Todas las noches juntos, las tardes de frio. Todas las piruletas que nos habremos comido. Todo lo que decían de nosotros dos, la buena pareja que hacemos. Cuando corríamos y siempre me ganabas. Cuando llovía y nos ibamos a la parada y escribía en el cristal... Nada es comparable con todo eso.